Calderón (relato, asamblea política)
1 Asamblea
El auditorio se lleno de griterio, los abucheos esperados por de la oposición, los recordatorios de las veces que habia dejado de cumplir sus promesas, y eran muchas a lo largo de su carrera politica. No era cuestión de explicar motivaciones de viejas historias ahora, la oposición tampoco lo aceptaria. Asi que espero lentamente que se restableciera el silencio, rezando por que su ultima baza no le fallara ahora. Es estupido –penso- que despues de tanto tiempo aun pueda sentir ansiedad por una decision.
El tono de los murmullos se extingui más repentinamente de lo esperado cuando una sombra pidio la palabra desde los balcones no alineados. Burnett suspiro aliviado, conteniendo la sonrisa hasta que la figura finalmente sentencio:
-“La asamblea tiene tambien mi palabra de que hare todo lo que este en mi mano para que la proposición del senador Burnett se lleve a cabo, si es aprobada hoy”
Burnett retomo el audio:
-No solo tienen mi palabra, con todos sus defectos, los señores senadores. Ya ven tambien que pueden contar, que –miró a la balconada—podemos contar con el apoyo de Don Lope Alvarez de Toledo. No dudo de que sera un factor que puede ayudar al consenso.”
Arriba en la balconada, Don Lope Alvarez de Toledo, XLII duque de Alba y de Medina-Sidonia, conde de Niebla y demas blasones, se encogio un poco con la nueva responsabilidad contraida.”Que diantre, se dijo sin saber bien a cual de las dos cosas se referia, es ya mi oficio” Su unica propiedad de valor era su palabra, y en estos tiempos de virtualidad y engaño, era algo que podia dar holgadamente para comer, si se administraba bien. Aunque a veces administrarla implicara un poco de sangre, afortunadamente ajena en la mayor parte, y tener siempre cargadas las baterias del sable de cortesia. Y Simms Burnett no era realmente de los peores, habia muchas posibilidades de que él solo se bastara para llevar adelante la maldita reestructuración.
En cualquier caso, no seria una preocupacion inmediata, penso mientras activaba sus agentes de noticias y algun que otro bug que Simms no habia tenido mas remedio que autentificar. Cruzo el parque dejando escurrirse sus pensamientos y finalmente paro un transsonico a la altura de NuevoAtomium. El conductor ojeo su base de datos, respingo con disgusto y pregunto con formalidad “¿Quiere ir a Q Orsay, 55, Señor? Soy nuevo, y no estoy autorizado a llevarle a su viaje habitual a… Lon-dres”.
¿Solo permiso continental, pues? ¿Nada de agua? Bien, olvida el Sena, vamos a avenida de las Brigadas Internacionales.
¿Er…? Nueva consulta a la base de datos, realmente novato “¿Palazot de la Moncloa?”
Exactamente. “Palacete”
Nunca entendio del todo por qué su padre habia dilapidado los pocos euros que acumulo de las dos familias en recuperar un palacete de una prima lejana que murio sin niños. Un viejo holograma rescatado de goya.unizar.es salto a su vision. Seguramente todo Madrid, el Borbon incluido, esperaba que el pintorzuelo le hiciera un hijo, pero no tuvieron esa suerte. Mi padre cavo sobre expropiaciones ilegales y finalmente acabo pagando con el resto de la herencia. Y ahora su hijo ha dado la palabra de no mas herencias. Que propio. Dio un golpe mental al seguidor antes de que este se atreviera a mostrar una foto aerea de Cadiz y Casas Viejas, y en un flash paso a su tiabisabuela Isabel y sus flirteos con la CNT. La familia pagaba sus deudas, le habia enseñado su padre en esas historias.
Casas Viejas estaba pagada. Pero la asociación de ideas no habia sido infructuosa; habia una familia que estaria encantada de seguir de cerca cierto asunto. Si aun creian en los juramentos, claro.
2 Aullido de perros famelicos
…
3 el viento y el sol
Habia estado releyendo a Tolkien y no se habia molestado en recoger el libro del suelo. Pero no, tan solo Gandalf parpadeaba molestamente en la ilustracion de la portada. “Gandalf el cuervo te llaman…”, y maldijo el humor del agente mayordomo. “Recuerdame que encargue una edicion retro en tinta estatica”, solto con mas ironia que conviccion.
… Si aun creian en los juramentos. O en las vendettas.
NewTown o la independencia de las colonias
De alguna manera la logica habia coincidido con el romanticismo. Venus, hacia el sol, hacia oriente. Hacia afuera, en contraposicion de terminos, las NewIndias Occidentales, Marte. Nadie esta vez habia llegado por error a Marte, navegando hacia fuera del sistema, pero algunas veces las orbitas de lanzamiento daban esa impresion. La luna no era muy diferente, les gustaba comparar a los planetografos, de Las Canarias y Azores para aquellos viajes. La propaganda para conseguir colonos habia sugerido un nuevo nombre para las zonas terraformadas, y de alguna manera el olor a antiguo de los terminos se habia impuesto. Los nombres romanos se usaban ya solo para referirse al planera no terraformado.